Todos los países que han anunciado la legalización de la marihuana para uso no médico, se han visto en un cambio social inmediato. Los cambios rápidos y significativos en el estado legal de la marihuana plantean nuevas preguntas y desafíos para los empleadores de cada país. 

La posesión, la producción y la venta de semillas fluorecientes de marihuana están prohibidos por la Ley de Sustancias y Drogas Controladas, excepto cuando estén autorizadas por exenciones o regulaciones, como las de la marihuana medicinal. Los diferentes gobiernos, han anunciado la legalización del uso recreativo de la marihuana.

Algunas preguntas frecuentes al respecto:

¿La legalización del uso de la hierba, puede usarse en el trabajo?

No. Los empleadores tendrán el derecho de establecer reglas para el uso no médico de la marihuana en el lugar de trabajo de la misma manera que los empleadores actualmente establecen reglas para el uso del alcohol. En particular, los empleadores pueden prohibir el uso de la marihuana en el trabajo o durante las horas de trabajo, y también pueden prohibir que los empleados asistan al trabajo mientras están bajo los efectos de la planta. Las reglas del lugar de trabajo relacionadas con el uso no médico de la marihuana pueden aplicarse a través de la aplicación de la política de disciplina progresiva del empleador.

¿Se acepta el consumo de la planta medicinal para pacientes previamente medicados?

Sí, como lo requieren las leyes provinciales y federales de derechos humanos, se extiende a los empleados discapacitados que consumen marihuana medicinal. Estos empleados deben ser alojados de la misma manera que un empleador recibe a cualquier otro empleado discapacitado al que se le haya recetado un medicamento. También se requiere alojamiento para los empleados que puedan tener una discapacidad de adicción. 

¿La ley protege al empleado medicado?

La legislación de derechos humanos requiere que un empleado discapacitado sea admitido. ¿Qué significa precisamente esto en el contexto de la marihuana medicinal?

  • Una receta para la marihuana medicinal no da derecho a un empleado a verse afectado en el trabajo.
  • Una receta de marihuana medicinal no da derecho a un empleado a comprometer su seguridad o la seguridad de los demás.
  • Una receta para la marihuana medicinal no da derecho a un empleado a fumar en el lugar de trabajo.
  • Una receta para la marihuana medicinal no da derecho a un empleado a ausencias injustificadas o llegadas tardías.

Sin embargo, se requiere que el empleador intente encontrar un lugar de trabajo adecuado para los empleados discapacitados que tienen una receta para el uso de la marihuana medicinal, tal como sería requerido para cualquier otro empleado discapacitado con una receta médica de cualquier otro medicamento.

Lo importante es que cada trabajador entienda, que la legalización no implica que se pueda llevar al uso en cualquier lugar, principalmente si se trata de una oficina de trabajo. Porque el que una personas consuma, no significa que el resto tenga que soportar el humo y el olor tal como pasa con los cigarrillos, y esto es algo que se contempla en normas de convivencia.

Para consumir la hierba, hay lugares y horarios, sería muy irresponsable hacer mal uso de la ley y de la aceptación del consumo de la hierba por parte del gobierno.